Telescópica de 60 cm con 264 m³/h, dos niveles, luz LED y filtros de carbono.

La primera decisión sale casi sola: si la placa está bajo un mueble, una telescópica puede integrarse en él; si queda contra una pared despejada, una decorativa de pared resulta natural; y si la placa está en una isla, aparecen las campanas suspendidas y los extractores de techo. Después empieza la parte que realmente determina si la extracción será satisfactoria.
Una campana no debería elegirse únicamente por el número de m³/h. También hay que mirar cuánto abarca la zona de captación, a qué distancia queda de la placa, cómo será el conducto, qué nivel de ruido declara y si funcionará expulsando el aire al exterior o recirculándolo.
De un vistazo: qué cambia entre los cuatro tipos
| Criterio | Telescópica | De pared | De isla | De techo |
|---|---|---|---|---|
| Instalación habitual | Integrada en un mueble alto | Fijada a una pared sobre la placa | Suspendida del techo sobre una isla | Integrada o instalada muy próxima al techo |
| Impacto visual | Muy discreto | Forma parte del diseño | Muy visible | Deja la zona de cocción despejada |
| Captación | Depende del diseño y la instalación | Situada directamente sobre la placa | Se suspende relativamente cerca de la placa | Trabaja desde una posición más elevada |
| Conducto | Puede ocultarse en el mueble | Puede subir por pared o chimenea | Debe resolverse desde la zona central al techo | Suele exigir espacio en falso techo |
| Mejor encaje | Integración en mobiliario | Placa junto a pared sin mueble alto | Placa situada en isla | Islas donde se busca liberar el campo visual |
La tabla orienta sobre la instalación, no sobre una supuesta jerarquía de potencia. Dentro de cada categoría hay modelos con caudales, ruido y prestaciones muy distintos.
Antes del diseño: cómo trabaja realmente una campana
Al cocinar se generan vapores, grasa en suspensión, olores y, cuando se utiliza gas, también productos de combustión. La campana intenta captarlos antes de que se dispersen. Para conseguirlo necesita mover aire, pero también interceptar bien la corriente que asciende desde los recipientes.
Ahí entran en juego la anchura de la zona de captación, su posición respecto a la placa y la distancia. Una cifra elevada de caudal ayuda, pero no corrige por sí sola una instalación poco favorable.
Campana telescópica: integración sin renunciar a la extracción
La telescópica se instala dentro de un mueble alto y extiende una visera cuando se utiliza. Su principal ventaja no es que sea más sencilla o menos potente, sino que permite conservar una línea continua de mobiliario y esconder buena parte del aparato cuando está apagado.
No conviene asociar esta categoría con un rendimiento necesariamente básico. Para elegir bien importan el caudal, el ancho de captación, el ruido y las condiciones de instalación exactamente igual que en una campana decorativa.

Campana de pared: visible, accesible y situada sobre la placa
Las campanas decorativas de pared se fijan directamente sobre la zona de cocción cuando no existe un mueble alto encima. Pueden adoptar formas muy distintas, desde diseños inclinados de cristal hasta modelos clásicos con chimenea.
Su zona de captación queda directamente sobre la placa y el conducto puede subir por la pared. Eso no significa que aspire mejor por definición que una telescópica: la comparación debe hacerse entre modelos concretos y con instalaciones equivalentes.

Campana de isla: suspendida sobre una zona de cocción sin pared
Cuando la placa ocupa una isla central, una campana suspendida permite colocar la zona de captación relativamente cerca de los recipientes. El inconveniente es que queda expuesta a corrientes desde varios lados y se convierte en un elemento visual importante.
Hay que resolver el anclaje al techo, la alimentación y, si se utiliza extracción al exterior, el recorrido del conducto. Estas decisiones conviene tomarlas antes de cerrar techos y terminar la isla.

Campana de techo: más despejada visualmente, pero más alejada de la placa
El extractor de techo no es simplemente una campana de isla más grande. Se integra o instala muy próximo al techo y deja libre el espacio situado sobre la placa. Esa discreción resulta especialmente atractiva en cocinas abiertas y en islas donde no se quiere una pieza suspendida a la altura de la vista.
La diferencia física es importante: trabaja desde una posición más elevada. Por eso la geometría de captación, el tamaño del extractor, la instalación y las especificaciones del fabricante adquieren todavía más importancia. No puede suponerse que cualquier modelo de techo será más potente o eficaz que uno de isla.

El tamaño también importa: placa y zona de captación deben estar bien proporcionadas
Una campana demasiado estrecha respecto a la zona de cocción tiene más dificultades para interceptar los vapores que se desplazan hacia los lados. Como punto de partida, conviene que la zona de captación cubra al menos la anchura de la placa, salvo que el fabricante indique otra configuración.
Una zona de captación mayor puede ofrecer más margen, especialmente cuando la campana está más alejada, pero la forma de la campana, la distancia y el sistema de aspiración también cuentan.
Caudal de extracción: importante, pero no sirve para elegir por sí solo
El caudal se expresa normalmente en metros cúbicos por hora y permite saber cuánto aire puede mover la campana en determinadas condiciones de ensayo. Es útil para comparar siempre que se haga entre valores equivalentes, por ejemplo funcionamiento normal frente a funcionamiento normal.
Las fórmulas basadas únicamente en multiplicar el volumen de la cocina por un número fijo de renovaciones por hora pueden servir como orientación muy aproximada, pero no describen toda la instalación. Una cocina abierta, una campana de techo, una placa ancha o un conducto desfavorable pueden cambiar bastante el resultado.
No comprar solo por los m³/h: una cifra máxima elevada pierde valor si el aire tiene que atravesar un conducto estrecho, largo o con demasiados cambios de dirección.
El conducto puede importar tanto como la propia campana
En una instalación con salida al exterior, cada estrechamiento, tramo largo o cambio brusco de dirección introduce resistencia. El resultado puede ser menos caudal real y más ruido.
No conviene reducir arbitrariamente el diámetro recomendado para esconder mejor el tubo. Algunos fabricantes actuales recomiendan 150 mm o una sección plana equivalente en determinados sistemas, recorridos cortos y pocos codos. La medida válida para una instalación concreta es siempre la especificada para ese modelo.
Salida al exterior o recirculación: no hacen exactamente lo mismo
Dos configuraciones que conviene distinguir

Muchos modelos admiten ambas configuraciones, pero no debe darse por hecho. La recirculación puede necesitar un kit específico y distintos tipos de filtros.
Al devolver el aire a la estancia, la recirculación no expulsa al exterior el vapor de agua generado durante la cocción. La ventilación de la cocina sigue siendo relevante.
Los filtros antiolores tampoco comparten todos la misma vida útil. Hay versiones desechables, regenerables y de larga duración, por lo que el mantenimiento debe seguir las indicaciones del fabricante.
Ruido: hay que comparar condiciones equivalentes
Dos campanas capaces de mover cantidades de aire parecidas pueden resultar muy distintas al oído. El motor influye, pero también el conducto, la velocidad seleccionada y la instalación.
Al revisar una ficha técnica interesa comprobar el nivel sonoro asociado a cada condición de funcionamiento. No sirve comparar una campana a velocidad normal con otra utilizando su nivel intensivo. En una cocina abierta al salón esta diferencia merece todavía más atención.
Filtros y mantenimiento: una campana sucia pierde capacidad
El filtro antigrasa es la primera barrera frente a las partículas arrastradas por el aire. Cuando acumula demasiada suciedad aumenta la resistencia al paso del aire y el sistema deja de trabajar en las condiciones previstas.

No hay un calendario universal de limpieza. La frecuencia depende de cuánto se cocine, del tipo de preparaciones y de las indicaciones del fabricante. El método de limpieza también debe comprobarse en el manual.
Si la extracción ha empeorado claramente, nuestra guía sobre qué comprobar cuando la campana no aspira bien o hace ruido permite revisar primero las causas más habituales.
Instalación y altura: manda el manual del modelo
No existe una cifra genérica de centímetros válida para todas las campanas. La distancia mínima respecto a la placa depende del aparato, del tipo de placa y de las instrucciones de instalación. En gas, además, hay que respetar las condiciones de seguridad indicadas para la combinación concreta.
Si la cocina utiliza gas, la ventilación merece una atención especial porque existe combustión en la propia placa. Las diferencias frente a inducción y vitrocerámica se explican en nuestra comparativa entre inducción, vitrocerámica y gas.
Cuál elegir según la distribución de la cocina
Una vez decidido el formato, la comparación debería pasar a anchura, caudal normal e intensivo, nivel sonoro, filtros, extracción o recirculación y requisitos del conducto.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calcular el caudal que necesita una cocina?
El volumen de la estancia puede servir como primera orientación, pero no basta. También influyen anchura y posición de la placa, distancia de captación, cocina abierta o cerrada y, en extracción exterior, recorrido y sección del conducto.
¿Una campana de techo es lo mismo que una campana de isla?
No. La de isla queda suspendida y puede acercar la captación a la placa. El extractor de techo se integra o instala muy próximo al techo y trabaja desde una posición más elevada.
¿Es mejor sacar el aire al exterior o utilizar recirculación?
Cuando existe una salida exterior bien resuelta, la extracción expulsa el aire de cocción fuera. La recirculación evita ese conducto y reduce grasa y olores mediante filtros, pero devuelve el aire a la estancia y no expulsa al exterior el vapor de agua.
¿Qué anchura debería tener la campana?
Como punto de partida conviene que la zona de captación cubra al menos la anchura de la placa, salvo que el fabricante indique otra configuración.
¿Cada cuánto se cambia el filtro de carbón?
No hay un intervalo único. Depende del tipo de filtro, del uso y del fabricante. Existen filtros desechables, regenerables y de larga duración.
¿A qué altura debe instalarse una campana?
No existe una altura válida para todos los modelos. Debe respetarse la distancia indicada en las instrucciones de instalación y las condiciones aplicables al tipo de placa.
Las cifras de caudal, ruido y altura de instalación son orientativas y varían según fabricante y modelo. Consulta siempre el manual concreto de tu campana.





