Comparamos ambas tecnologías para saber cuál encaja mejor según uso, presupuesto y consumo.

Una cifra media sirve de poco para saber cuánto consume una secadora concreta. Una bomba de calor moderna puede bajar de 1 kWh en el ciclo de referencia, mientras que una máquina antigua de condensación o evacuación puede necesitar bastante más. Entre ambos extremos hay diferencias de modelo, programa, carga y condiciones de uso.
Para calcular cuánto cuesta secar la ropa hay que partir de la energía consumida, expresada en kWh, y multiplicarla por el precio efectivo de cada kWh. Desde el 1 de julio de 2025, la etiqueta energética europea de las secadoras utiliza una escala de A a G y muestra el consumo ponderado por 100 ciclos de secado. Ese dato permite obtener con facilidad una referencia por ciclo.
Cálculo rápido: cuánto cuesta poner la secadora una vez
Fórmula: consumo del ciclo en kWh × precio de la electricidad en €/kWh = coste eléctrico del ciclo.
Tomemos como referencia un modelo real ya analizado en MiElectroHogar: la Samsung DV90DG6845LBU3 de 9 kg. El fabricante declara 79 kWh por 100 ciclos en la etiqueta actual. Dividido entre 100, el resultado es una referencia de 0,79 kWh por ciclo.
Con un coste efectivo de electricidad de 0,20 €/kWh, la operación sería 0,79 × 0,20 = 0,158 €. Redondeando, son unos 0,16 € de electricidad por ciclo de secado. Con una tarifa de 0,30 €/kWh serían aproximadamente 0,24 €. El cálculo no incluye la amortización de la máquina ni otros costes ajenos al secado.
| Consumo por ciclo | A 0,15 €/kWh | A 0,20 €/kWh | A 0,25 €/kWh | A 0,30 €/kWh |
|---|---|---|---|---|
| 0,79 kWh | 0,12 € | 0,16 € | 0,20 € | 0,24 € |
| 1,20 kWh | 0,18 € | 0,24 € | 0,30 € | 0,36 € |
| 1,60 kWh | 0,24 € | 0,32 € | 0,40 € | 0,48 € |
| 2,50 kWh | 0,38 € | 0,50 € | 0,63 € | 0,75 € |
| 4,00 kWh | 0,60 € | 0,80 € | 1,00 € | 1,20 € |
La tabla no asigna esos consumos a una tecnología concreta. Sirve para convertir rápidamente cualquier dato de kWh en euros. Con el consumo exacto de una secadora basta con tomar la fila más cercana o aplicar la fórmula.

Cuánto consume una secadora según su tecnología
La tecnología de calentamiento es el primer gran divisor. Las secadoras con bomba de calor reutilizan buena parte del calor del circuito y trabajan a unas temperaturas más moderadas. Las máquinas antiguas de resistencia necesitan generar calor de una forma menos eficiente. Por eso dos secadoras de la misma capacidad pueden tener unos costes de funcionamiento muy distintos.
En las máquinas actuales conviene evitar las típicas reglas de tipo «una bomba de calor siempre consume 1,5 kWh». Ya existen modelos que bajan claramente de esa cifra en el ciclo de referencia. La Samsung citada anteriormente declara 0,79 kWh ponderados por ciclo. En el otro extremo, documentación de modelos y generaciones anteriores muestra unos consumos por ciclo bastante superiores.
La propia Comisión Europea señala que, desde julio de 2025, los nuevos requisitos de diseño ecológico para las secadoras domésticas comercializadas en la UE favorecen la tecnología de bomba de calor por su mayor eficiencia energética. Por eso, cuando compares una secadora nueva, la discusión más práctica ya no es solo «bomba de calor sí o no», sino qué bomba de calor consume menos y cuánto nos cuesta conseguir ese ahorro adicional.
Cómo leer el consumo de la etiqueta sin equivocarte
En una tienda verás una letra grande entre A y G, pero para calcular cuanto dinero nos va a costar su uso nos interesa sobre todo la cifra de kWh/100 ciclos. Divide esa cantidad entre 100 y tendrás un consumo de referencia por cada ciclo. Si la etiqueta marca 120 kWh/100 ciclos, son 1,20 kWh por ciclo ponderado; si marca 85, son 0,85 kWh.
Ese número no significa que todos los secados vayan a consumir exactamente lo mismo. La medición se realiza en condiciones normalizadas para poder comparar aparatos. En el uso real influyen el tipo de tejido, la humedad inicial, el peso de la carga y el nivel de secado seleccionado. La etiqueta es una referencia de comparación; el consumo efectivo puede variar.

¿Y la potencia en vatios?
No la usaría como criterio principal. Una potencia máxima de 700, 1.000 o 2.000 W indica la demanda instantánea que gasta en determinadas condiciones, no la energía total utilizada durante todo el ciclo. Una máquina puede tener un pico relativamente alto durante un tramo corto y acabar consumiendo menos kWh que otra que funciona durante más tiempo. Para la factura final, manda la energía acumulada.
Seis factores que hacen subir o bajar el consumo real
1. El centrifugado de la lavadora
La secadora elimina el agua que permanece en las prendas. Cuanta más humedad llegue dentro de las fibras, más trabajo tendrá que hacer. Si el tejido lo admite, un centrifugado eficaz en la lavadora reduce la humedad que después debe extraer la secadora. No se trata de utilizar siempre la velocidad máxima. Algunas prendas delicadas y determinados tejidos requieren un centrifugado más suave. Una carga que llega muy mojada al tambor alarga el trabajo de secado.
2. La cantidad de ropa
Una carga muy pequeña aprovecha poco la capacidad disponible. Una sobrecarga dificulta la circulación del aire entre las prendas. Lo razonable es acercarse a la carga prevista para cada programa sin impedir que el tambor mueva la ropa. Una capacidad nominal de 9 kg no significa que todos los programas admitan esos 9 kg.
3. El nivel de secado seleccionado
«Seco para guardar» y «extra seco» no implican el mismo gasto. Cuando queda poca humedad, prolongar el ciclo puede consumir energía para obtener un nivel de secado que muchas prendas no necesitan. En ropa que después se va a planchar, una pequeña humedad residual puede incluso resultar conveniente.
4. Los sensores de humedad
Los sensores de humedad permiten detener o ajustar el secado cuando la ropa alcanza el nivel seleccionado. En una máquina automática suele tener más sentido utilizar un programa por nivel de secado que fijar un tiempo por costumbre. La duración mostrada al inicio puede reajustarse durante el ciclo a medida que la máquina mide la carga.
5. Filtros y circulación de aire
La pelusa acumulada en los filtros dificulta el paso del aire, puede prolongar el trabajo del equipo y empeorar el resultado final. La frecuencia de limpieza debe seguir las indicaciones del fabricante. Mantener el filtro en buenas condiciones tiene más impacto práctico que preocuparse por pequeños consumos en espera.
6. Temperatura ambiente e instalación
Una secadora instalada en un espacio muy frío, mal ventilado o fuera de las condiciones recomendadas por el fabricante puede rendir peor. Conviene respetar las distancias de instalación, mantener libres las rejillas y consultar el manual antes de instalar el aparato dentro de un mueble.

Cuánto gasta una secadora al mes y al año
Una vez calculado el coste por ciclo, el resto es multiplicarlo por la frecuencia de uso. Con 0,79 kWh por secado y 0,20 €/kWh, tres ciclos semanales equivalen a unos 156 ciclos al año: aproximadamente 123,2 kWh y 24,65 € anuales de electricidad. Con cinco ciclos semanales serían 260 ciclos: unos 205,4 kWh y 41,08 €.
| Uso | Ciclos/año | Consumo a 0,79 kWh/ciclo | Coste a 0,20 €/kWh |
|---|---|---|---|
| 1 ciclo/semana | 52 | 41,1 kWh | 8,22 € |
| 3 ciclos/semana | 156 | 123,2 kWh | 24,65 € |
| 5 ciclos/semana | 260 | 205,4 kWh | 41,08 € |
| 7 ciclos/semana | 364 | 287,6 kWh | 57,51 € |
Estos importes son ejemplos matemáticos, no una estimación de una factura concreta. Una secadora que consuma 1,6 kWh por ciclo prácticamente duplicaría el consumo del ejemplo. Con un precio de 0,30 €/kWh en lugar de 0,20 €, el coste aumentaría un 50 %. Para una estimación útil conviene utilizar el consumo del modelo y el precio efectivo de la electricidad.
Cómo reducir el consumo sin secar peor la ropa
Reducir el consumo no exige renunciar a funciones útiles. Un centrifugado adecuado, cargas razonables, la separación de tejidos con tiempos de secado muy distintos y el uso de los sensores de humedad evitan gastar energía sin mejorar el resultado. Una toalla muy gruesa mezclada con camisetas ligeras, por ejemplo, puede mantener el ciclo en marcha cuando buena parte de la carga ya está seca.
El filtro y el resto del circuito deben mantenerse según las indicaciones del fabricante. Un programa eco puede tardar algo más, pero más tiempo no significa necesariamente más consumo. Un ciclo largo que trabaja con menor potencia y recupera mejor el calor puede utilizar menos energía que otro más rápido e intenso.
Un consejo práctico: si la ropa sale de forma habitual excesivamente caliente y reseca, conviene revisar el nivel de secado seleccionado. Un ajuste más intenso de lo necesario puede prolongar el ciclo sin aportar una mejora útil.
¿Compensa cambiar una secadora antigua solo por ahorrar electricidad?
No siempre. Si la máquina funciona bien y apenas completa veinte ciclos al año, el ahorro energético de una secadora nueva tardará mucho en compensar el precio de compra. Con cinco o siete cargas semanales, la diferencia de consumo adquiere bastante más peso.
Para calcularlo, se compara el consumo de la secadora actual con el de una candidata nueva y se multiplica la diferencia por los ciclos anuales y por el precio del kWh. Si una máquina antigua gasta 2,5 kWh por ciclo y una nueva 0,9 kWh, la diferencia es de 1,6 kWh. Con 250 ciclos anuales y electricidad a 0,20 €/kWh, el ahorro teórico sería de 80 € al año. Si la diferencia de compra fuese de 400 €, harían falta alrededor de cinco años para recuperarla solo mediante el ahorro eléctrico, sin contar reparaciones, financiación ni cambios de tarifa.
Para comparar modelos concretos puede consultarse nuestra guía de mejores secadoras con bomba de calor calidad-precio. El consumo forma parte de los criterios principales junto con capacidad, ruido, sensores, mantenimiento y precio.
Preguntas frecuentes sobre el consumo de una secadora
¿Cuánto cuesta poner una secadora una sola vez?
Se multiplican los kWh del ciclo de secado por el precio efectivo del kWh. Con 0,79 kWh y 0,20 €/kWh, el coste eléctrico es de unos 0,16 €.
¿Cuánto consume una secadora de bomba de calor?
No hay una cifra única. Los modelos actuales varían según eficiencia y capacidad. Como una referencia real, la Samsung DV90DG6845LBU3 declara que gasta 79 kWh/100 ciclos, equivalentes a 0,79 kWh por ciclo ponderado.
¿Un programa de 4 horas consume más que uno de 2?
No necesariamente. El consumo depende de la energía total utilizada, no solo del tiempo. Un programa eco largo puede trabajar a menor potencia y por tanto consumir menos kWh.
¿Centrifugar más la ropa reduce el consumo?
En tejidos que admitan una velocidad de centrifugado mayor, retirar más agua en la lavadora reduce el trabajo posterior de la secadora. Siempre deben respetarse las instrucciones de cuidado de las prendas.
¿Qué dato conviene mirar para comparar dos secadoras?
En la etiqueta europea actual conviene comparar los kWh por 100 ciclos, además de la capacidad, la eficiencia de condensación, el ruido y la duración del programa eco. Para obtener una referencia por ciclo, se dividen los kWh/100 ciclos entre 100.
Fuentes técnicas: Comisión Europea sobre etiquetado energético de secadoras y ficha oficial de Samsung DV90DG6845LBU3. Los cálculos de coste son ejemplos matemáticos. El consumo real depende del aparato, programa, carga, condiciones de uso y precio efectivo de la electricidad.




